VT Reedle Shot 100, 300 o 700: ¿cuál elegir?
Si es tu primera vez con las spículas, empieza por el 100; el 300 es un paso intermedio y el 700 se reserva para pieles ya acostumbradas. Los números 50, 100, 300 y 700 indican intensidad, no calidad: un número más alto no es mejor, solo más fuerte.
Aquí te explicamos qué hacen las spículas y cómo elegir tu fuerza dentro del mundo de la cosmética coreana sin irritar la piel.
Ideal para quien empieza con spículas y busca una fórmula suave, regeneradora y calmante.
Para piel que ya tolera las spículas y quiere una crema diaria alisadora con microspículas.
Un serum ligero para pieles con poros visibles que quieren completar la rutina sin recargar.
Buena opción para quien busca cuidar poros y uniformidad con niacinamida entre usos de spículas.
Qué son las spículas y qué significan los números
Las spículas son microestructuras de origen marino que crean canales diminutos en la superficie de la piel para ayudar a que los activos penetren mejor. La sensación de ligero cosquilleo o calor es normal y pasajera.
La numeración 50, 100, 300 y 700 se refiere a la concentración de spículas, es decir, a la intensidad: cuanto más alto el número, más marcado el efecto. No indica una versión superior, sino una experiencia más intensa que requiere una piel preparada.
Cómo elegir tu fuerza según el tipo de piel
Para piel sensible, reactiva o principiante, empieza por el 100 (o incluso el 50 si lo encuentras). Si ya toleras bien las spículas y buscas un efecto más notable, el 300 es un buen salto; el 700 solo tiene sentido en pieles resistentes y acostumbradas.
Introduce el producto de forma gradual y haz siempre una prueba en una zona pequeña antes de aplicarlo en todo el rostro.
Frecuencia de uso y qué evitar
Empieza con una o dos veces por semana y aumenta poco a poco solo si tu piel lo tolera. Evita combinarlo el mismo día con retinol, exfoliantes ácidos u otros activos fuertes, y no lo uses sobre piel dañada, con heridas o muy irritada.
Usa siempre protector solar durante el día, ya que la piel queda más receptiva tras el uso de spículas.
Empezar suave: serums y cremas con spículas
Si prefieres iniciarte con una fórmula más amable que un shot concentrado, una crema con spículas suaviza la experiencia mientras hidrata y calma. Es una buena puerta de entrada antes de pasar a fuerzas más altas.
Después puedes completar la rutina con serums enfocados en poros para equilibrar la piel.